domingo, 16 de febrero de 2014

La Unión Europea levanta su veto y abre las puertas a Cuba


Negociaciones. La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, con diplomáticos de la UE ayer, al término de la reunión del bloque en el que se decidió abrir nuevos vínculos con Cuba./EFE


En lo que resultaría un virtual deshielo de sus relaciones, los cancilleres de la Unión Europea (UE) aprobaron ayer abrir las negociaciones con La Habana para que Cuba deje de ser el único país sin relaciones con el bloque. Ese mandato supone levantar el veto que Bruselas impuso a la isla en 1996 con la llamada “Posición Común”, la rígida política impulsada entonces por el ex presidente español José María Aznar.
De esta manera, la UE podrá negociar abiertamente con el gobierno cubano acuerdos comerciales y temas políticos que sean de interés mutuo. Hasta el momento, el Ejecutivo de Cuba no tenía canales formales, porque los avances del diálogo estaban supeditados a las mejoras de los derechos humanos en la isla. Esa discusión implicaba en los papeles un bloqueo de las relaciones bilaterales.
Los ministros de Exteriores aprobaron el mandato de negociación con La Habana como un punto sin debate en la reunión que mantienen en Bruselas, informaron fuentes citadas por la agencia EFE. El gobierno cubano reaccionó con un comunicado conocido anoche, señalando que el referente en las relaciones debe ser “en total apego al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados ”.
“Cuba considerará la invitación formulada por la parte europea, de manera respetuosa, constructiva y apegada a su soberanía e intereses nacionales”, afirmó ayer en un comunicado el vicecanciller de la isla, Rogelio Sierra.
El Consejo de Ministros de la UE respaldó las directivas de negociación, la base legal para abrir conversaciones con las autoridades cubanas, una decisión ya consensuada a nivel de embajadores del grupo de 28 países. A partir de esa resolución, la jefa de la diplomacia, Catherine Ashton, y a la Comisión Europea avalaron iniciar la negociación, algo que podría ocurrir “este mismo mes”.
Fuentes diplomáticas señalaron que el objetivo del acuerdo es ampliar los ámbitos de cooperación con la isla, acompañar “sus reformas socioeconómicas y fomentar un mayor respeto de los derechos humanos”, en un momento en que la UE observó “cierto movimiento en el plano económico y moderación en el plano político”.
La negociación de este acuerdo es el resultado de la petición de esos propios ministros de la UE a Ashton, a finales de 2012, de explorar las posibilidades de abrir una nueva relación con La Habana.
La decisión de la UE de lanzar este proceso con la isla se produce además en un contexto de apertura de Cuba a las inversiones extranjeras, en especial con China y América Latina. Gran productor de cigarros y azúcar, Cuba es un singular destino turístico, muy requerido para los negocios europeos.
Hasta que el acuerdo no se concrete, rige la llamada “Posición Común”, política unilateral impuesta por la UE hacia Cuba en 1996 a propuesta del Gobierno conservador español de entonces, que se mantiene hasta el momento, pero que se flexibilizó en 2008 cuando el bloque reanudó su contacto y la cooperación con Cuba. Eso fue dos años después de que Raúl Castro asumiera la presidencia y comenzara una larga serie de medidas aperturistas.
Además de fortalecer las relaciones comerciales, el acuerdo permitirá inversiones europeas en la isla. Las cadenas hoteleras aún ven terreno fértil en las playas de Cuba, donde los ingresos de ese sector ronda el 8% del PBI. Pero también habrá mayor cooperación europea, que ahora es en valores testimoniales. Desde 2008, cuando se reanudó la ayuda, al Caribe sólo llegaron 110 millones de dólares para proyectos de desarrollo.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, precisó que “es muy importante que Cuba respete los derechos humanos, que no tenga presos políticos”.
En cuanto se conoció la noticia, varios grupos del exilio cubano en Miami criticaron la decisión al entender que “responde únicamente a intereses económicos” y sostienen que “sólo servirá para fortalecer la dictadura de los Castro”.
Más allá de España, que siempre orientó la actitud europea hacia Cuba, hay otros países con diferencias históricas y poco dóciles a suavizar la actual posición. Dentro de la antigua esfera soviética, Polonia y República Checa son los más persistentes y condicionan el acercamiento a que haya avances en materia de derechos humanos.
La negociación puede llevar alrededor de un año, aunque los encargados del proceso se muestran optimistas sobre el desenlace. La UE intentó muchas otras veces en el pasado quebrar el bloqueo, sin resultado. Aunque nunca se llegó, como esta vez, a abrir un diálogo político amplio para romper el hielo fijado hace ya 18 años.

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