sábado, 2 de febrero de 2013

De repente el techo se nos cayó encima; no oí nada ni olía a gas #TorreDePemex


Había una larga fila de empleados para checar, narra un afectado

Ángeles Cruz Martínez
 
Periódico La Jornada
Sábado 2 de febrero de 2013, p. 7
Todo fue de momento; algo que no puedo describir, sólo que de repente el techo se nos cayó encima. No escuché nada ni había olor a gas ni a nada, aseguró Alfonso Caballero, uno de los trabajadores de Pemex que el pasado jueves se encontraba en el edificio B2 del complejo administrativo de la paraestatal.
Aún con el shock por lo que le tocó ver y vivir, recordó que a la hora del percance había una fila larga de empleados sindicalizados que se disponían a checar su salida, y otros de confianza que iban llegando.
Alfonso trabaja en el área de boletos de avión en la planta baja del inmueble. Dijo que no escuchó ninguna explosión ni se sintió nada, pero que todo se originó en el sótano. A pesar del derrumbe, él tuvo la suerte de poder salir por su propio pie e incluso ayudar a algunos de sus compañeros que habían quedado atrapados bajo los escombros.
Ayer, Alfonso, con 10 años de antigüedad en la empresa, fue dado de alta del Hospital Central Sur. También de ahí salió por su propio pie. Sufrió un esguince en el brazo izquierdo y lesiones que requirieron sutura en la mano derecha.
El de Noemí Martínez Herrera es otro caso. Es secretaria y a las 15:50 del jueves estaba en la planta baja de la torre B2, a punto de checar su salida. Su esposo ya la esperaba afuera, como a una cuadra del edificio donde se registró el accidente. Él comentó que fue como cuando hay un temblor; se hizo un caos muy grande, pero nadie nos imaginamos la magnitud de lo que había pasado. Su esposa, de 40 años, no salió y él ya no pudo entrar. La encontró dos horas después en el Hospital Central Sur.
Luego de la intensa actividad que registró esta unidad médica de alta especialidad desde la tarde del jueves, ayer ya estuvo en calma, aunque hubo necesidad de concentrar los esfuerzos del personal médico en las víctimas de la explosión. Otros pacientes que tenían citas para consulta y estudios clínicos fueron informados que a causa de la emergencia se les atenderá en fecha posterior.
Algunos aplazamientos son hasta marzo, como es el caso de una señora que ayer le iban a realizar unos exámenes previos a la cirugía oftalmológica que necesita. Salió conforme, porque para ellos (los lesionados) es urgente que los atiendan. Yo puedo esperar.
Durante la mañana, antes de la visita del presidente Enrique Peña Nieto al hospital, varios de de los familiares de los heridos se encontraban en la calle. Luego fueron invitados a pasar y permanecer dentro, cerca de los pacientes. Por disposición de las autoridades del nosocomio, se les asignó una habitación cercana a sus parientes, donde podrán quedarse y les darán de comer, además de información continua sobre la evolución de las víctimas de la explosión.

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