sábado, 6 de octubre de 2012

Dentro y fuera el peñismo cosecha impugnaciones políticas

Alvaro Cepeda Neri
Prólogo Político
Enviaron a Peña de gira y las embajadas panistas le arreglaron entrevistas con presidentes del neoliberalismo económico (Colombia, Guatemala, Chile, Brasil, etc.), para ver si las protestas mexicanas cedían; pero aumentaron y sigue recibiendo repudios políticos. Y en los países que visitó fue recibido con manifestaciones en contra. Ya se constituyó el Movimiento Oposicionista, con la participación de representantes de 20 entidades del país, donde hubo más de mil 500 delegados, entre ellos: “#Yo Soy 132, el magisterio disidente, con notable mayoría de la sección 22 del SNTE, profesores de la CNTE, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, el Partido Revolucionario de los Trabajadores, el SME, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y de Liberación Nacional” (Emir Olivares, Octavio Bélez y Jorge A. Pérez: La Jornada: 23/IX/12).
Este Movimiento, nacido para oponerse al peñismo se organizará con agenda de lucha pacífica, sustentada en los Artículos 8 y 9 constitucionales, para cuestionar al peñismo y las televisoras de Azcárraga y Salinas Pliego, de manera que aumente la conciencia nacional contra la contrarreforma laboral que intenta devastar las conquistas de los trabajadores a los que se quiere rebajar a modernos esclavos; y durante noviembre se manifestará contra la toma de posesión de Peña.
Esta demanda se basa en que, constitucionalmente, el pueblo puede alterar su forma de gobierno, según el Art. 39 de la Constitución. Y ya que en nuestras instituciones el poder no controla al poder, y que el IFE y el TRIFE se han coludido con el resto del Poder Judicial Federal y el Poder Ejecutivo de la Federación, es necesario que irrumpa la democracia directa, el pueblo en acción, para que las mayorías de la oposición manifiesten su desacuerdo, pues el fraude electoral estuvo viciado de origen.
Ya que los representantes de la Nación, suponiendo sin conceder, que son la democracia indirecta, no actuaron con imparcialidad y se dejaron sobornar económica y políticamente, cabe que los ciudadanos directamente participen en un desacuerdo nacional. Esa actividad ciudadana en contra puede y debe ser el contrapoder constitucional frente a quienes con trampas justificaron su victoria legal, pero carecen de legitimidad. La derecha de la facción priísta que postuló a Peña, no convenció a la Nación. Y la indignación es que no menos de 5 millones de votos fueron obtenidos con la compra y manipulación de los votantes.
Y si Peña pretende continuar con el autoritarismo sangriento con el que desgobernó el Estado de México (miles de feminicidios, devastación de los derechos humanos, etc.), para desgobernar al país, más que nunca se necesitará impedir sus abusos. El obregonismo tuvo dos caras. La de barbarie criminal debe ser la que llamó la atención de Peña, como se vio en su sexenio. Como no hay pesos ni contrapesos en las instituciones, la oposición nacida del “#YoSoy132 y que ha sido como una bola de nieve que aumenta, debe continuar para ejercer un contrapoder eficaz y evitar excesos del presidencialismo obregonista del peñismo.
cepedaneri@prodigy.net.mx

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