sábado, 26 de febrero de 2011

Velaron ante fiscalía a hermanos Reyes; por la tarde los sepultaron



Ciudad Juárez, Chih. Sara Salazar (segunda de izquierda a derecha), madre de la activista asesinada Josefina Reyes Salazar, vela los restos de sus hijos María Magdalena y Elías, cuyos cuerpos fueron encontrados el viernes. Ap


En tanto, restos de Luisa Ornelas, esposa de uno de ellos, fueron trasladados a Valle de Juárez.

La Jornada en línea
Publicado: 26/02/2011 10:15

Ciudad Juárez, Chih. Elías y Magdalena Reyes fueron sepultados esta tarde en el panteón del municipio de Guadalupe Distrito Bravo, en Chihuahua.

Durante la ceremonia, activistas y familiares corearon "Elías vive, vive, la lucha sigue, sigue", "Malena, vive, vive, la lucha sigue, sigue". También decían: "Que vivan los Reyes Salazar y muera el gobierno criminal".

Agentes federales y estatales con armas de grueso calibre resguardaban el camposanto. Habían acompañado el cortejo fúnebre en 27 patrullas, desde la explanada de la Fiscalía General del Estado en Ciudad Juárez, donde Elías y Magdalena fueron velados desde esta madrugada, hasta el poblado donde yacen sus hermanos Josefina y Rubén.

Gustavo de la Rosa, visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, señaló que la situación que priva en el Valle de Juárez es tan grave, que el presidente municipal no permitió que sus empleados cavaran las tumbas. Debió ser personal de esta institución quien realizara esta tarea.

Velados frente a la Fiscalía

Hoy a las cuatro de la mañana llegaron sus cuerpos a la Fiscalía, donde fueron velados, mientras que el de Luisa Ornelas, esposa del primero, fue llevado al poblado de Caseta en el Valle de Juárez por petición de la familia.

Ellos fueron localizados sin vida la mañana de ayer, a la altura del kilómetro 44 de la carretera Juárez Porvenir, y fueron trasladados al Servicio Médico Forense (SEMEFO), que concluyó anoche los estudios periciales y entregó los cuerpos a la familia.

En la explanada en la que se encontraba un plantón desde el 9 de febrero -en demanda de la localización con vida de los hermanos-, cada uno de los dos ataúdes color caoba fue recibido con aplausos, mientras que Sara Salazar, madre de los fallecidos, no podía contener el llanto y gritaba con dolor por qué le habían matado a sus hijos.

Los restos de Elías y de María Magdalena Reyes Salazar fueron llevados al sitio escogido para el funeral por la familia por una empresa funeraria, mientras que los de Luisa Ornelas, esposa de Elías, fue llevado a Caseta a petición de su familia.

Hoy, después de las 10 de la mañana, los cuerpos de los hermanos Reyes Salazar serán trasladados al municipio de Guadalupe, Distrito Bravo, donde van a ser sepultados. Mientras tanto, y desde las 6 de la mañana, organizaciones de la sociedad civil, activistas, familiares y amigos de los Reyes realizan guardias de honor.

La diputada panista María Antonieta Pérez Reyes calificó este triple homicidio como “un reto más para el gobernador del estado, César Duarte Jáquez. Lamentó el asesinato que se realizó en contra de los activistas, personas que, asegura, no hacen nada a nadie, “sólo trabajan desinteresadamente por el bien de la comunidad”.

Pérez Reyes comentó que es triste que de nuevo la ciudad se vea envuelta en este tipo de hechos, y recordó que aún están pendientes el caso de Rubí y el homicidio en contra de Marisela, la madre de ésta.

Mientras que Marisela Reyes, hermana de dos de las víctimas, dijo que “los responsables del triple asesinato son esa bola de cabrones que no hallaban cómo callarnos la boca”.

Expresó que “el gobierno federal es responsable de la seguridad de toda su familia, y advirtió que la lucha sigue hasta que se esclarezca el triple asesinato, como se hizo con el agente del ICE, cuyos sicarios fueron capturados de inmediato”.

Del fiscal Jorge González Nicolás, pidió que “se largue a chingar su madre, porque no sirve para nada, y de Felipe Calderón, afirmo que es una mierda porque 'nos ha metido a los federales'.”

“Me da asco hablar de él”, expresó.

Luchadores sociales desde los noventa

Las desgracias de esta familia, caracterizada por la lucha social desde la década de los noventa cuando se opusieron a un basurero tóxico en el sur de Texas, se iniciaron en 2009 con el homicidio de Julio César, hijo de Josefina y boxeador de profesión.

Josefina Reyes, asesinada el 3 de enero de 2010, promovió protestas contra los presuntos abusos de militares en Ciudad Juárez, luego de luchar por el esclarecimiento de asesinatos de mujeres y de ser activista sindical de maquiladoras.

La mujer fue baleada en la carretera que va de Guadalupe, lugar de residencia de su madre, a Ciudad Juárez, la más violenta de México y donde ella vivía.

Esta carretera, en la que también asesinaron a Rubén Reyes en agosto de 2010, corre paralela a la línea fronteriza con Texas, Estados Unidos, y atraviesa varias poblaciones que han quedado atrapadas entre el fuego de los narcotraficantes y la fuerte presencia militar. Los asesinatos de Josefina, su hijo Julio César y de Rubén siguen sin esclarecerse, mientras que la casa de esta familia dedicada a la panadería desde hace 40 años en Guadalupe, fue incendiada el 15 de febrero pasado.

La oficina en México del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU expresó su "enérgica protesta" por el asesinato y lo calificó de "indignante", mientras que Amnistía Internacional pidió medidas de protección para el resto de la familia, a las autoridades mexicanas, que hasta ahora se han mantenido en silencio.

(Con información de Reuters)

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