viernes, 23 de octubre de 2009

¿Qué le pasa al PAN?


Editorial de EL UNIVERSAL

23 de octubre de 2009


Otra vez bastó una frase del dirigente nacional del PAN para echar abajo un acuerdo entre el partido gobernante y el PRI. “Los priístas no dejaron otra alternativa”, dijo César Nava sobre el aumento de impuestos que aprobaron el martes los diputados federales, como si fuera posible ocultar la paternidad del gobierno panista sobre el alza al IVA y al ISR.
Se entiende el temor de César Nava ante la condena de la opinión pública. A nadie dejó conforme lo aprobado por los diputados. Incluso hubo legisladores de ambos partidos que advirtieron sobre la impopularidad de la medida. Pero si el resultado de la negociación no dejó conforme a la dirigencia del PAN, ¿para qué avalar entonces que sus diputados votaran en favor de ella? ¿O sirvió de algo deslindarse de la iniciativa en una conferencia del prensa? En todo caso, aún faltaba la revisión en el Senado, donde el paquete fiscal podía afinarse también en alianza con el PRI. Una posibilidad que hoy, gracias a la falta de prudencia y de oficio político, parece enterrada.

Por declaraciones de ese estilo fue que el antecesor de César Nava, Germán Martínez, perdió interlocución con otras fuerzas políticas y con sectores al interior de su propio partido. La derrota del PAN en los comicios parlamentarios de julio de 2009 debió ser una lección suficiente para entenderlo.

Ahora está en manos de los senadores del PRI la Ley de Ingresos 2010. “Es suficiente con el PRI para el presupuesto. No los necesitamos (a los panistas)”, dijo ayer el secretario de la Comisión de Hacienda de San Lázaro, el priísta David Penchyna. Veremos, porque es más fácil avalar o negar una propuesta ajena que presentar una propia.

Cuando menos una buena noticia traería la imprudencia panista: un nuevo paquete fiscal. Una oportunidad para que el PRI demuestre que se puede aumentar impuestos de cara a la ciudadanía o hallar una alternativa que no sea sólo aplazar el problema.

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