martes, 11 de agosto de 2009

Marcela Gómez Salce : A puerta cerrada


¿El nuevo thriller de Genaro…?
2009-08-11•Política
.• Obama, Jacinta y el micrófono
• El caos del caso

Carmel, California. Nunca ha existido una buena guerra, mi estimado, ni una mala paz. Muchas fotos y nada nuevo dejó el encuentro trilateral entre Felipe, el presidente Barack Obama y el primer ministro Stephen Harper en el cual Canadá deja firme su postura de mantener el visado a los mexicanos y (¿háganle como quieran?) Estados Unidos valida el respeto a los derechos humanos en la mal llamada guerra contra el organizado crimen en un discurso donde el inquilino de la Casa Blanca jugó con la zanahoria de que quizá, a lo mejor, eventualmente, tal vez… o sea, maybe, habrá plan migratorio a finales de año y de pasadita afirmó tener confianza (que no es lo mismo que certeza) en que no hay abusos ni atropellos (habrá que preguntarle a Jacinta, no cree?) en la cruzada calderonista que suma ya 13 mil muertos.

Y así sonriente, Obama informaba que Calderón se había comprometido a una “mayor transparencia” de su (des)gobierno en la vigilancia a las garantías individuales, un tema, my friend, que, no importando lo que Obama declare ante los micrófonos, se mantiene como foco rojo en el Congreso estadunidense, desde donde se abre (o cierra) la chequera para la ayuda a nuestro país al mismo tiempo que estará en la agenda del próximo embajador experto en Estados fallidos, Carlos Pascual, yes?

Y como el papel de Felipe y su comitiva de ilustres funcionarios, donde no faltó la presencia distinguida del nuevo títere de Los Pinos en el PAN, César Nava, no entusiasma pese a la descomunal adversidad, nada como aprovechar el extraordinario quórum internacional para estrenar el nuevo play dirigido, orquestado y producido por Genaro García Luna y su Policía Federal, cuyo protagonista fue el pequeño de Ramón, jefe de la División Antidrogas, quien aseguró y presentó a unos sicarios whatever de Sinaloa que planeaban un atentado contra el valiente Felipe.

Maravilloso.

La PF, con esa credibilidad que los caracteriza, atrapó a unos malosos, donde aparece Jose Lamberto Verdugo Calderón (hasta el apellido para el thriller) exhibiendo el macabro narcoplan para asesinar al michoacano que fue, después de arduas investigaciones, de labores de inteligencia y como resultado de los victoriosos embates (aunque no lo parezca) del (des)gobierno contra El Chapo del sexenio, fue frustrado. Luego entonces, son presentados ante la autoridad, las cámaras y justo en el timing del reventón trilateral cerrado horas después con las afirmaciones de Felipe señalando con un poquito de ligereza que no es la primera versión de ataques en mi contra sobre todo si recuerda, my friend, que meses después de ser entronizado en Los Pinos declaró en una entrevista a la agencia Reuters que él y su familia habían recibido amenazas.

El horno nacional no está para este tipo de bollos cuando además la información por parte de la autoridad fue escasa, imprecisa, vaga y hoy se desconoce si había plan, qué tan avanzado estaba, cuáles eran los preparativos del atentado, donde ocurriría y cuáles fueron los pasos estratégicos para evitarlo, ¿no le parece? Porque si los muchachos del perverso de Genaro ya se lanzaron a la alberca mediática (sin agua), nada mejor que informar los detalles de tan espectacular golpe que, eso sí, le acreditaron al cártel de Sinaloa (¿?), que por cierto, cuando se aplica en dar mensajes o borrar del mapa a sus adversarios, su porcentaje en resultados ha sido bastante eficaz y preciso.

La cuestión es la forma… y el fondo de la necesidad de andar presentando propósitos a medias tintas y con medias verdades que pudieran ser completas mentiras para lamparear a Calderón.

Y es aquí donde el abanico político muestra sugestivo su exquisitez.

Y todo porque Genaro anda preocupadón y algo presionado porque hay cosas… y un caso que le está, literalmente quitando el sueño. Ese caso donde ante la confusión que se ha generado por sugestiva información lo esta colocando con la espa(l)da contra la pared. Ese caso que ya obligó a que… Felipe le preguntara y lo cuestionara ante la información completa de la investigación —que por cierto leyó tomándole varias de sus horas de trabajo— que nomás no cuadra con las pruebas presentadas por el titular de la SSPF…

Y sí, my friend, en esta mesa, con ese caso se juega la simpática fórmula de tomo todo o... pierdo todo. Y el efecto dominó para este (des)gobierno es peligrosamente mortal, aún con el haiga sido como haiga sido.

Stay tuned…

gomezalce@aol.com

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