sábado, 13 de agosto de 2016

3de3 y amnistía anticipada: AMLO sale con mula de blancas

3de3 y amnistía anticipada: AMLO sale con mula de blancas |DESFILADERO

Por: Jaime Avilés (@Desfiladero132)
13 de agosto 2016.- Siempre es oportuno volver a invocar el artículo del filósofo argentino Juan Pablo Feinmann, ampliamente conocido como El dedo en el culo. Hoy, más que oportuno, es urgente recordar su esencia: quienes se enojan con los que protestan ya viven con un dedo en el culo, pero cuando el sistema termine de devorarlos, tendrán dos o tres dedos más, ano adentro. Esto no tiene nada que ver con la homilía del cardenal Rivera, sino con quienes estallaron de cólera e indignación ante la declaración 3 de 3 de AMLO.
Se viven tiempos tan confusos que dos de nuestros ideólogos, por una parte, son idiotas y, por la otra, canallas. Uno es Vicente Fox y el otro Jorge Fernández Menéndez. Uno nos convenció —sin argumentos— de que la Revolución Mexicana fue un conjunto de siete décadas perdidas. Ajá.
La reforma agraria, la expropiación del petróleo y de la industria eléctrica, la industrialización durante los sexenios en que se buscó la sustitución de importaciones, el crecimiento económico (desigual y combinado) a tasas de 8 por ciento anual promedio, la consolidación del Estado que fundó Benito Juárez, la UNAM, el Poli, la UAM. Para el ranchero salvaje del Bajío el siglo pasado en México fue una pérdida de tiempo. Y nosotros lo repetimos, con el mismo ahínco que apelamos, a toda hora a su reforma gramatical políticamente correcta: hablar y escribir en la lengua impronunciable de las les lis los lus.
El ex presidente Vicente Fox.
El ex presidente Vicente Fox.
Fox pasará a la historia, entre muchas otras cosas, como el analfabeta disléxico que estableció en la mente de la clase media mexicana estas dos ideas fuerza. A Jorge Fernández Menéndez, el ex comunista argentino, ex refugiado político y supuestamente periodista, le debemos el clásico ¿y de qué vive AMLO? Del cual se derivan AMLO no trabaja, AMLO está loco, AMLO es Chávez, que en forma de rizoma envuelve el Lamborghini del hijo de AMLO que, en la oscura carlinga de un coche de alquiler, esgrimen, como argumento supremo y máxima expresión de repugnancia moral, los taxistas.
La amlofobia de la clase media mexicana —que ha sido la víctima principal de las políticas neoliberales— pone en boca de seguidores del EZLN las ideas panistas anti López Obrador. Ahora bien, ¿qué culpa tiene la gente de repetir lo que oye a toda hora del día si nadie lee, si nadie reflexiona con ideas propias, si en todos los cines dan las mismas películas estúpidas, si los medios de embrutecimiento nos asfixian y en todas las pantallas de tele siempre hay mesas redondas sobre futbol?
Con su declaración de 3 de 3 en ceros, AMLO ha marcado la agenda nacional, frente al 74 por ciento de lectores de Reforma que reprueban a Peña Nieto y el acusado vacío de poder que hay en todo el país. Gracias a las movilizaciones populares, sin precedentes en términos cuantitativos, la reforma educativa ha muerto.
Claudio X. Gonzalez, presidente de la Asociación Mexicanos Primero y Elba Esther Gordillo. Foto: Cuartoscuro
Claudio X. Gonzalez, presidente de la Asociación Mexicanos Primero y Elba Esther Gordillo. Foto: Cuartoscuro
La única salida que tiene el gobierno para reconciliarse con los empresarios es abrogarla. Echarla a la basura y con ella a sus promotores: los dueños de las fábricas de pañuelos Klínex —los Claudios Xavier González, padre e hijo— que han colaborado (forrándose desde 1988) con Salinas para que el pueblo de México llore lo más posible. Son los industrializadores de la tristeza, las víboras más ponzoñosas del neoliberalismo.
A toda esa banda de atracadores que se apoderaron del Estado para destruirlo y enriquecerse, anteayer jueves, en Acapulco, Andrés Manuel López Obrador les ofreció una amnistía anticipada. Ante un auditorio lleno de empresarios y políticos que pagaron 20 mil dólares para escucharlo —como antes lo hicieron para oír a Fox y a Margarita Zavala— AMLO explicó su estrategia de gobierno para que en 2024, cuando culmine su sexenio, el país sea mucho mejor, mucho menos infeliz que hoy. Por eso, como si se hubiese sentado a jugar dominó, abrió la partida con una mula de blancas.
Para quienes no juegan dominó, la mula de blancas es una ficha con dos campos vacíosque se coloca en el centro de la mesa para que los demás jugadores tiren las fichas blancas y pintas que tengan. Los dos campos en blanco de la ficha de AMLO, a saber, son, la declaración 3de3 en ceros y el anuncio de la amnistía anticipada. Un hombre público —máxime cuando aspira a ocupar el más alto cargo de responsabilidad colectiva— debe vivir en casa de cristal. ¿No creen que me desprendí de todos mis bienes y heredé a mis hijos en vida? ¿Les parece una farsa? ¿Tienen la certeza de que oculto algo? Que se forme una comisión de la verdad y se investigue.
AMLO en el evento ERA, organizado en Acapulco. Foto: Especial
AMLO en el evento ERA, organizado en Acapulco. Foto: Especial
¿Por qué hay gente de buena fe que dice “no sé por qué, pero no le creo“? Porque leyeron el clásico de Fernández Menéndez y todos los añadidos que el texto fue recogiendo a su paso por las redes sociales, como el cuento de “la mansión de Florencia”que, como la isla de Utopía, está en todas partes y en ninguna.
Durante su exposición en el foro de Acapulco, AMLO no sólo ofreció amnistía anticipada a la mafia de Salinas y Fernández de Cevallos con una explicación pragmática: si me dedicara a perseguirlos no me daría tiempo de hacer lo importante: revivir el campo, renegociar la clásulua del TLC que le prohibe al gobierno de México subsidiar a los campesinos, recortar 50 por ciento los sueldos de la alta burocracia, ahorrar 600 mil millones de pesos anuales mediante a la lucha contra la corrupción, crear cuantas universidades sean necesarias para que ningún joven que quiera estudiar sea rechazado.
Con toda seguridad, los médicos y los estudiantes de medicina y enfermería entenderán el significado de la amnistía anticipada en términos de quirófano. El paciente se está desangrando: el cirujano procede a cerrar las arterias y venas, pero no piensa en la hemorragia que ha encharcado la sale de operaciones. ¿Para qué? Esa sangre es irrecuperable, en cambio, lo que se debe atender es el organismo que la produce y la va a seguir produciendo, más y mejor, en la medida que se fortalezca.
“El Estado es la única esperanza de los pobres”, dijo recientemente en Europa un joven político español. En México, el Estado es un enfermo en los huesos, rodeado de vampiros que le chupan la sangre desde 1983 y lo codician, y lo celan, pese a que por dentro está podrido. Pero el Estado es nuestro: lo fundó Benito Juárez, lo consolidó Lázaro Cárdenas y a nuestra generación le toca rescatarlo.
JulioCesarMondragonFontes-Chilango3
Faltan más de dos años y hay muchas cosas que discutir. Cuando en la calle gritamos:“Fue el Estado”, estamos valiéndonos de la ley del menor esfuerzo, que nos permite decir algo con el menor número palabras, pero en el fondo estamos denunciando al aparato represivo, asesino y sádico del aparato de Estado que —lo acaba de documentar una nueva investigación periodística— le clavó un cuchillo en el cuello al normalista Julio César Mondrágón Fontes y le causó una herida “en forma de gota”, que le permitió al soldado kaibil en funciones cortarle la piel debajo del mentón, separársela de la mandíbula, de las mejillas y de las sienes, y después practicarle otro corte, éste de 13 centímentros en la frente, para acabar de desollarle el rostro, cuando él seguía vivo aunque, afortunadamente, en estado de shock —el corazón latiéndole más y más despacio por falta de sangre— y desconectado ya del dolor, con todos los huesos rotos.
Nosotros somos el Estado. O uno de los tres ingredientes que lo forman: el territorio, la población y el gobierno. ¿Adivinen cuál? El aparato del Estado es la maquinaria del terror que usa la dictadura neoliberal para perpetuarse. Cuando el Salinato se rinda a la evidencia de su caducidad y su derrota, y entregue el poder en 2018, este gravísimo problema también empezará a ser tratado con un nuevo enfoque. Y en las bodegas de cadáveres de la PGR habrás personas decentes, como tú por ejemplo, que ayudarán a devolver los cuerpos de los desaparecidos a las familias que desde hace años los reclaman.

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