martes, 24 de noviembre de 2009

Tambores de golpe de Estado. ¿Quién los toca otra vez?

Grupo MBC Directors, difunde hoy un editorial que hace pensar:


"No es que sorprenda. Ha ocurrido cada vez que se ha presentado un vacío de poder, aquí y en el mundo entero, como el que ahora parece haber dejado el Presidente, Felipe Calderón Hinojosa, en casi todas las áreas, la seguridad pública, el desempleo, la educación, la salud, donde la falta de decisiones adecuadas, o simplemente la adopción de las que menos nos convienen –por no acusar alguna descarada digitación exterior como en el caso de Salud y la designación del próximo titular del Banxico-, nos dejan completamente expuestos a las corrientes más adversas de la globalidad y promueven, por omisión, un penoso retroceso para el país que la población ya no parece estar dispuesta a tolerar.

“Cualquiera menos el ineficiente de Calderón” parece ser hoy la voz sugerente que se va deslizando desde los sectores políticos y empresariales a los más populares generando el ambiente propicio para diluir toda resistencia anímica de la sociedad frente a la posibilidad de un cataclismo político de imprevisibles consecuencias para nuestra Nación, impensado durante el régimen pasado pero hoy casi una real expectativa con tal de que la administración recobre el carácter (y el acierto) que se necesita para salir de todas las crisis en las que nos encontramos y de las que sólo el Gobierno que se autoaplaude no parece dar acuse. ¿Y nuestro vecino del norte qué reacción tendría ante una eventualidad como la que se insinúa? ¿Es acaso Honduras un ejemplo ilustrativo de lo que deberíamos esperar ante un evento de esa magnitud, o todo lo contrario? En primer lugar nuestro vecino centroamericano no tiene el tamaño ni la importancia estratégica que México posee para la seguridad norteamericana, que incluye a Canadá, Estados Unidos y nuestro país mismo. Pero, en segundo lugar, si bien formalmente Estados Unidos se ha manifestado siempre contra del desalojo presidencial de Tegucigalpa políticamente ha estado a favor, especialmente el ala republicana por la cercanía del ex presidente, Manuel Zelaya, con Hugo Chávez de Venezuela, lo que se materializó en el congelamiento republicano de los nombramientos del Presidente Barack Obama para su embajada en Brasil y la subsecretaría de Estado para el Hemisferio Occidental. Ambos casos fueron liberados para su ratificación recién este mes apenas el propio Obama y su secretaria de Estado, Hilary Clinton se pronunciaron a favor de respaldar el resultado de las elecciones que la dictadura centroamericana organizó para este 29 de noviembre pretendiendo convalidar así una “situación de facto con salida democrática” bien vista a los ojos de los Estados Unidos, aunque en el proceso quedaron en off side las naciones que apoyaron a Zelaya y la propia OEA cuyo titular, el chileno, Miguel Insulza, accedió a la secretaría general de esa organización con oposición expresa norteamericana. Descartada entonces la pequeña comparación con Honduras cabría suponer que, a falta de una administración formal, aquí, Estados Unidos, para garantizar su propia y natural seguridad, podría asegurar fuertemente nuestra frontera norte –por los dos lados- hasta que se restalezca la democracia en el país y un nuevo presidente “electo” asumiera la conducción. Así, el que llegue después al poder en tal escenario tendría, entonces, el visto bueno desde el norte lo que no necesariamente podría ser lo que ocurriera si los rumores actuales quedaran solo en el aire y la actual administración terminara su mandato a cualquier costo –para el pueblo por supuesto- y ocurrieran las elecciones del 2012. Importaría saber entonces qué es lo que harán las fuerzas políticas dentro del país –especialmente las que tienen puestas sus posibilidades en el proceso del 2012- para que su calendario no se vea alterado verticalmente.

No les quedaría –que dúda cabe- otra posibilidad que salir a defender al que ahora califican de ineficiente con tal de sucederlo después en unas elecciones formales y democráticas. Y mientras tanto, claro está, todos seguirían acusando a un sector formal de la izquierda de promover el golpe a sabiendas de que son otros los que la desean mientras hacen buenos negocios en el mundo democrático y en el no democrático también. Pero es posible también que en este mundo trastocado y en un manipulable país de telenovela sea un sector allegado al mismo poder el que esté promoviendo los rumores para provocar la pena del elector y conseguir que se incremente así el respaldo popular a favor de quien se considerará la víctima propiciatoria de un golpe de Estado, es decir, del propio Calderón para reafirmarlo así en el poder. Rebuscado pero posible. Lo más tangible de todo es el vacío, la indecisión, las crisis y en política como en física los vacíos tienden a ser ocupados por algo o alguién y eso no debería pasarle a nuestro país por más tiempo."

Hay vacío de poder. También lo apunta hoy en su columna el periodista Francisco Rodríguez: http://www.indicepolitico.com/


Fuente : http://www.maquiavelo.com.mx/web/

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