sábado, 22 de noviembre de 2008

Gómez Mont : turbias relaciones

De la "pluma de la derecha", Ricardo Alemán, esta nota.


Manlio y Gómez Mont: la historia


Dos décadas después pueden hacer realidad las reformas que proponían
¿Por qué no es presidenciable el secretario de Gobernación?


Nadie sabe —salvo él mismo, claro— qué credenciales pulsó Felipe Calderón para seleccionar a Fernando Gómez Mont como secretario de Gobernación.
Lo que sí se sabe, es que con esa selección el Presidente pavimentó una ancha avenida por la que transitarán —con una fluidez impensable— los acuerdos políticos y las reformas legislativas con la bancada del PRI en el Senado de la República. ¿De qué estamos hablando?
Poca cosa. Que entre el poderoso jefe de la bancada del PRI en la casona de Xicoténcatl, Manlio Fabio Beltrones, y el nuevo secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, se tejió mucho más que una estrecha relación política y profesional en las dos décadas recientes. Existe una profunda amistad que viene de lejos; desde tiempos de la concertacesión de Salinas con el PAN.
Y por paradójico que parezca —además del intenso trabajo legislativo y político que juntos realizaron— a Manlio Fabio Beltrones y a Fernando Gómez Mont los acercaron aún más dos tragedias que todos recuerdan: el asesinato de Luis Donaldo Colosio y la muerte trágica de Juan Camilo Mouriño.
La relación política Manlio y El Feo —como el sonorense motejaba al entonces joven abogado panista— se trenzó desde los prolegómenos de la elección presidencial de 1988 —que como todos saben terminó en un acuerdo político bautizado como concertacesión, porque el PAN decidió legitimar al gobierno de Salinas “en el ejercicio del poder”, a cambio de elecciones estatales limpias y de una reforma electoral—, en donde el entonces subsecretario de Gobernación, Beltrones, diseñó junto con Gómez Mont buena parte de la reforma electoral a la que se comprometió Carlos Salinas con el PAN.
A través de Fernando Gutiérrez Barrios —entonces secretario de Gobernación—, Carlos Salinas instruyó a Beltrones para realizar el diseño de dicha reforma electoral, en tanto que el PAN de Luis H. Álvarez —y con la anuencia de Diego Fernández de Cevallos y Carlos Castillo Peraza— encomendó a Gómez Mont la misma tarea. Ahí empezó lo que hoy es una relación política como pocas.
Años después, una vez que Manlio Fabio Beltrones fue enviado como candidato a gobernador de Sonora —e incluso ya como gobernador—, de nueva cuenta apareció la relación entre los dos políticos, sobre todo cuando Beltrones enfrentaba una situación de conflicto por la beligerancia del panismo local. Un momento de alta tensión llevó a Beltrones y al Feo a trabajar juntos, luego del asesinato de Luis Donaldo Colosio. Todos saben que por instrucciones del presidente Salinas, Beltrones fue enviado a Tijuana, para estar cerca del entonces procurador general de la República, Diego Valadés. El gobernador en turno era el panista Ernesto Ruffo —precisamente el primer gobernador no priísta, y que llegó al poder como resultado de las promesas del salinato al PAN—, quien a causa del crimen de Colosio entró en colisión con el gobierno salinista.
¿Y quién creen que entró al quite para atenuar la crisis? En efecto, Fernando Gómez Mont y Manlio Fabio Beltrones.
Pero la historia no termina ahí. Años después, cuando el locuaz y farsante Pablo Chapa Bezanilla fue llevado a la fiscalía especial para resolver el crimen de Colosio —en el gobierno de Ernesto Zedillo, quien llevó como procurador general de la República a Antonio Lozano Gracia, a sugerencia de Diego Fernández de Cevallos—, emprendió una feroz persecución contra
Manlio Fabio Beltrones, porque había sido de los pocos que platicaron con el asesino confeso de Colosio.
La persecución contra Beltrones terminó cuando apareció en la escena Fernando Gómez Mont, político y abogado que se formó en el “establo” de Diego Fernández de Cevallos, al que también pertenecía y sigue perteneciendo el entonces procurador Antonio Lozano Gracia.
Otra tragedia, la que le quitó la vida a Juan Camilo Mouriño y a José Luis Santiago Vasconcelos —este último, también amigo entrañable de Beltrones— colocó frente a frente a Beltrones y a Gómez Mont. ¿Y qué creen? Pues sí, que el jefe de los senadores del PRI le propuso al secretario de Gobernación llevar adelante todas las reformas que, como integrante del opositor PAN, le propuso Gómez Mont hace precisamente 20 años. ¿Qué tal?
EN EL CAMINO
Por cierto. ¿Alguien sabe por qué no se le da calidad de presidenciable a Gómez Mont? Pronto lo sabremos.

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